25 diciembre, 2015

Demetrio nos manda a follar

No doy a basto. ¡En la caverna hay tanto sabio! ¡Tanto y tanto! Hay tanto iluminado, que no hay manera de masticar todo lo que nos ofrecen. Así que nos vamos tragando las ocurrencias como podemos. Ahora ha sido otro obispo. De Córdoba. Un tal Demetrio Fernández. Se nos ha descolgado su ilustrísima con que la fecundación in vitro es parte de un aquelarre. ¡Toma, toma! Y hay más. El varón tiene que ser muy varón y la hembra muy hembra. Dice el obispo. Así que lo de la fecundación in vitro es para medio varones o medio hembras. Casi le sale que lo de lo in vitro es para maricones. Pero vamos, que queda claro que es un aquelarre de brujas para medio hombres. ¡Que tenemos que ser muy hombres y muy mujeres, hostias ya! Yo no sé, pero igual piensa su ilustrísima que hay que quemar a los médicos que se encargan de la fecundación de laboratorio. Eso no lo ha dicho. Pero, al fin y al cabo, el fuego purifica. Aunque yo me quedo con lo de ser muy machote y muy hembra. ¡Iluminado! ¡Profeta! Porque, ha añadido, el hombre aporta a la familia fortaleza y la mujer calor. ¡Qué bonito! ¡Poeta!

Pero siempre hay alguien que se queja, cuando hablan los obispos. Nunca estamos contentos. Aunque sabrán los obispos mejor que nadie cómo funciona esto. Digo yo. Demetrio Fernández, que sabe del tema, nos manda, con buenas palabras, a follar como locos. Digo yo. Bueno, follar follar, no deben follar demasiado los ilustrísimas. Digo yo. Pero de que los demás follemos y de que eso es bueno, sí que deben entender. Digo yo. Y no digo más. A las palabras del sabio Demetrio me remito. Así que, a partir de ahora, si una feligresa no se queda embarazada, pues que folle más. Y fuera con las pipetas, jeringas y otros instrumentos del demonio. Eso es cosa de brujas. Suerte que en la caverna están sus ilustrísimas muy atentos para salvarnos.

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